Columnas de golf · Estrategia y resultado
Las cuentas para bajar de 100 golpes
Convertir dobles bogeys en bogeys y triples bogeys en dobles

¿Cuántos pares más necesita para bajar de 100? Hagamos la pregunta al revés. ¿Cuál habría sido el resultado de la última vuelta si hubiera restado un golpe a cada triple bogey y cada doble par? Mejorar consiste tanto en producir buenos golpes como en reducir los que ya se están perdiendo.
En un campo de par 72, hacer bogey en todos los hoyos suma 90 golpes. Una vuelta real no suele ser tan uniforme. La cuenta no ordena jugar a bogey cada hoyo: recuerda que no es necesario forzar el par en todos ellos.
Los números grandes suelen tener una secuencia
Revise la decisión posterior a la mala salida. A veces la pérdida continúa al golpear otro árbol intentando pasar entre troncos y, después de fallar green, probar un lob muy exigente.
Sacar la bola a un lugar jugable, buscar la parte amplia del green y dar dos putts no resulta espectacular. Pero sustituir dos intentos arriesgados por un golpe seguro deja margen para evitar un número mayor.
| Cálculo | Total | Qué significa |
|---|---|---|
| Bogey en todos los hoyos | 90 golpes | Referencia para no tener que forzar el par |
| Tres triples bogeys convertidos en dobles | 3 golpes menos | Se supone idéntico resultado en los demás hoyos |
| Cuatro dobles bogeys convertidos en bogeys | 4 golpes menos | Ejemplo aritmético, no una mejora garantizada |
Recalcule el objetivo en cada hoyo
Si en un par 4 la bola queda donde es difícil jugar el segundo golpe, pregúntese si todavía merece la pena empeñarse en el par. Llegar de tres y dar dos putts sigue siendo bogey. Que un golpe no alcance el green no lo convierte automáticamente en un fracaso.
Lo mismo vale en el green. En vez de pegar tan fuerte a un putt largo de par que complique el siguiente, conserve tanto la posibilidad de embocar como un margen para terminar con seguridad.
Imagine que la salida de un par 4 queda detrás de un árbol. Sacarla de lado de segundo, subir a green de tercero y dar dos putts produce un bogey. Comparado con intentar dos veces atravesar los árboles y seguir en el mismo sitio, ese golpe dedicado a salir adquiere otro valor.
Al revisar la vuelta, marque primero los hoyos donde perdió varios golpes de golpe, antes que los hoyos sin par. En lugar de quedarse con el recuerdo de haber pegado mal, escriba una decisión que podría haber cambiado. Esa línea será un objetivo para la siguiente vuelta.
Las decisiones corrientes que separan 98 de 103
Pensemos en una vuelta imaginaria de par 72. Los 90 golpes de hacer bogey en todos los hoyos pasan a 95 si añade uno en cinco hoyos. Con algunas penalizaciones y recuperaciones fallidas, superar 100 llega deprisa. Pensar solo en la capacidad de hacer birdies puede ocultar los hoyos que más cambian el total.
Lleve la cuenta a su tarjeta empezando por los números más altos. Distinga si todo comenzó con una penalización desde el tee o con dos errores consecutivos cerca del green. No culpar siempre al driver puede orientar la próxima práctica hacia una salida corta o el control de distancia con el putter.
Si una elección falló dos veces en el mismo hoyo, anote una alternativa. Piense cómo habrían sido los golpes posteriores saliendo corto a calle desde el primer rough, o cuántos putts habrían quedado buscando la zona amplia del green en vez de una bandera difícil. Revise los peligros y opciones que realmente se veían entonces, sin embellecer el resultado a posteriori.
También hay que fijar un objetivo después de fallar green
Si el tercer golpe de un par 4 le deja cerca del green, todavía puede hacer bogey con un approach y un putt. Pero aferrarse a una zona de caída diminuta para salvar esa ocasión puede agrandar el error. Planee primero dejar la bola donde pueda patear y espere acercarla solo dentro de las posibilidades de ese golpe.
Jugar con referencia de bogey no significa afrontar todos los hoyos con desgana. Una buena salida y un green amplio permiten atacar como de costumbre. El momento de cambiar el plan llega cuando cambian la posición de la bola y la dificultad. Priorice la ruta posible desde el lie actual sobre el par imaginado antes de empezar el hoyo.
En la siguiente vuelta elija una sola regla en vez de intentar corregir todas las pérdidas. Por ejemplo, no atacar dos veces seguidas el mismo hueco entre árboles o dejar el primer putt largo por el lado seguro. Aunque queden golpes por ahorrar, comprobar esa decisión conecta la práctica con el campo.
Un buen resultado no demuestra que haya atacado todos los hoyos. También recoge aquellos en los que supo dar un paso atrás. Antes de esperar un birdie, elimine uno de esos números grandes que se repiten.


